Servicios de Urología
Clínica URO S.XXI
Diagnóstico y tratamiento de la disfunción eréctil, la enfermedad de Peyronie, los trastornos eyaculatorios y la infertilidad masculina, con la experiencia de un urólogo con dedicación específica a la andrología.
Ecografía
Prueba de imagen no invasiva que permite explorar los órganos del aparato urinario y el escroto mediante ultrasonidos, sin radiación y en la propia consulta.
La ecografía es una técnica de imagen que utiliza ultrasonidos para obtener imágenes en tiempo real de los órganos internos. No emite radiación, no requiere contraste en la mayoría de los casos y puede realizarse en la misma consulta en pocos minutos. En urología se emplea habitualmente para explorar los riñones, los uréteres, la vejiga y la próstata, así como el escroto y su contenido (testículos, epidídimos y cordón espermático).
La ecografía de aparato urinario está indicada ante la presencia de sangre en orina (hematuria); dolor en el flanco o la fosa renal; sospecha de cálculos renales o ureterales; seguimiento de quistes o masas renales; control del residuo postmiccional (orina que queda en la vejiga tras orinar); estudio de la próstata en el contexto de síntomas urinarios bajos o elevación del PSA; y seguimiento de anomalías detectadas en otras pruebas de imagen.
La ecografía testicular y escrotal se indica ante la presencia de un bulto o induración en el testículo o el epidídimo; dolor escrotal agudo o crónico; aumento de tamaño del escroto; sospecha de varicocele; infertilidad masculina; y seguimiento tras un traumatismo escrotal.
El paciente se tumba en la camilla y el ecografista aplica un gel conductor sobre la piel para facilitar el paso de los ultrasonidos. A continuación, desliza el transductor —una pequeña sonda— sobre la zona a explorar. La exploración es indolora y no produce ninguna sensación especial. Las imágenes se obtienen en tiempo real y el urólogo puede comentar los hallazgos principales al finalizar.
Para la exploración de próstata y vejiga se puede realizar también una ecografía transrectal, en cuyo caso se introduce una sonda de pequeño tamaño por el ano con el paciente en decúbito lateral. Este procedimiento es bien tolerado y no requiere preparación especial salvo un enema rectal previo si así se indica.
Ecografía de aparato urinario (riñones, vejiga y próstata por vía abdominal). Es necesario acudir con la vejiga llena: se recomienda beber entre uno y dos vasos de agua en la hora previa y no orinar hasta después de la exploración. No es necesario estar en ayunas.
Ecografía testicular. No requiere ninguna preparación especial. Se recomienda una higiene genital habitual.
Ecografía transrectal de próstata. Si se ha indicado este tipo de exploración, se pautará un enema rectal de limpieza la noche anterior o la mañana del procedimiento. No es necesario estar en ayunas. Si toma anticoagulantes o antiagregantes y se prevé la toma de biopsias en el mismo acto, consulte con su médico prescriptor con antelación para recibir instrucciones individualizadas sobre su suspensión.
La ecografía abdominal y testicular no produce ninguna molestia posterior. Si se ha realizado una ecografía transrectal sin biopsias, puede notar una leve sensación de presión rectal que desaparece en pocas horas. En caso de que se hayan tomado biopsias de próstata, recibirá instrucciones específicas por separado.
¿La ecografía emite radiación? No. La ecografía utiliza ultrasonidos, no rayos X, por lo que no comporta ningún riesgo por exposición a radiación. Puede realizarse con total seguridad de forma repetida y durante el embarazo.
¿Cuánto dura la exploración? La ecografía de aparato urinario dura habitualmente entre 10 y 20 minutos. La ecografía testicular entre 10 y 15 minutos. Si se exploran ambas en la misma visita, el tiempo total es de aproximadamente 30 minutos.
¿Cuándo sabré el resultado? Los hallazgos principales se comentan al finalizar la exploración. El informe escrito estará disponible en el plazo habitual de la consulta.
¿Necesito que me acompañe alguien? No es necesario. Al tratarse de una prueba no invasiva y sin sedación, el paciente puede acudir solo y marcharse por su propio pie al terminar.
Flujometría
Prueba sencilla e indolora que mide la velocidad y el patrón del chorro de orina, y que proporciona información objetiva sobre el funcionamiento del tracto urinario inferior.
La flujometría es una exploración funcional que registra cómo fluye la orina durante la micción: la velocidad máxima y media del chorro, el tiempo que dura la micción y el volumen total orinado. Con estos datos el urólogo puede detectar de forma objetiva si existe alguna obstrucción al vaciado de la vejiga, como la producida por un crecimiento de la próstata, una estenosis uretral u otras causas. Es una prueba habitual en el estudio de los síntomas del tracto urinario inferior y suele complementarse con una ecografía para medir el residuo de orina que queda en la vejiga tras la micción.
La flujometría está indicada en el estudio de síntomas miccionales como dificultad para iniciar la micción, chorro débil o entrecortado, sensación de vaciado incompleto o necesidad de hacer esfuerzo para orinar; en el seguimiento del crecimiento benigno de próstata (hiperplasia prostática benigna, o HBP) y la valoración de su tratamiento; en la sospecha de estenosis uretral; y en el estudio previo y posterior a cualquier intervención sobre la próstata o la uretra.
El paciente orina de forma natural sobre un embudo conectado a un sensor que registra el flujo en tiempo real. No se introduce ningún instrumento ni se realiza ninguna maniobra invasiva. La prueba dura lo que dura la micción habitual del paciente. Para que el resultado sea fiable es importante que el volumen orinado sea suficiente, por lo que se pide acudir con ganas de orinar pero sin urgencia extrema.
Acuda con la vejiga llena: se recomienda beber uno o dos vasos de agua en la hora previa y no orinar en las dos horas anteriores a la cita, aunque sin aguantar hasta el punto de tener urgencia intensa. No es necesario estar en ayunas ni suspender ninguna medicación.
¿Es dolorosa? No. Es completamente indolora e idéntica a una micción normal.
¿Para qué sirve el residuo postmiccional? Tras la flujometría, se realiza habitualmente una ecografía abdominal para medir cuánta orina queda en la vejiga después de orinar. Un residuo elevado indica que la vejiga no se vacía correctamente y orienta sobre la gravedad del problema y la necesidad de tratamiento.
¿Puedo tomar mis medicamentos habituales antes? Sí, salvo indicación expresa del urólogo. Si toma medicación específica para la próstata o la vejiga, no la suspenda sin consultarlo antes.
¿Cuándo sabré el resultado? La curva de flujo se obtiene en el momento y el urólogo puede comentarla en la misma visita.
Estudio anatómico y vascular dinámico del pene
Exploración ecográfica especializada que evalúa la estructura del pene y el funcionamiento de sus vasos sanguíneos, fundamental en el diagnóstico de la disfunción eréctil y otras alteraciones peneanas.
Se trata de una exploración ecográfica de alta resolución que permite analizar simultáneamente la anatomía del pene —sus tejidos, túnica albugínea y cuerpos cavernosos— y el comportamiento de las arterias que lo irrigan durante la erección. Para reproducir las condiciones hemodinámicas de la erección en consulta, se administra una pequeña dosis de medicación vasoactiva mediante inyección intracavernosa, lo que permite obtener imágenes y mediciones en condiciones dinámicas reales.
Es la prueba de referencia para determinar si el origen de la disfunción eréctil es vascular —arterial, venoso o mixto— y para detectar alteraciones estructurales como placas de Peyronie, calcificaciones o fibrosis de los cuerpos cavernosos.
El estudio anatómico y vascular dinámico del pene está indicado en los siguientes casos: disfunción eréctil de origen no aclarado o con sospecha de causa vascular; estudio previo a la implantación de una prótesis de pene; enfermedad de Peyronie (curvatura adquirida del pene), para valorar la extensión y calcificación de las placas y el estado vascular; traumatismo o fractura de pene; priapismo previo; y seguimiento tras cirugía reconstructiva peniana.
El paciente se tumba en la camilla en decúbito supino. En primer lugar, el andrólogo realiza una exploración ecográfica en flacidez para estudiar la anatomía del pene, identificar posibles placas o alteraciones estructurales y obtener mediciones basales de los vasos. A continuación, se administra una inyección de medicación vasoactiva (alprostadilo 10 mcg) en la base de uno de los cuerpos cavernosos. La inyección se realiza con una aguja de pequeño calibre y produce una molestia mínima y breve. En los minutos siguientes se obtiene una erección farmacológica que permite medir la velocidad y el volumen del flujo sanguíneo en las arterias cavernosas mediante ecografía Doppler, así como detectar posibles fugas venosas.
La exploración completa dura entre 30 y 45 minutos. Al finalizar, si la erección persiste, el urólogo puede administrar un fármaco para revertirla si fuera necesario.
No es necesario estar en ayunas ni seguir ninguna dieta especial. Se recomienda acudir con una higiene genital habitual.
Anticoagulantes y antiagregantes. La inyección intracavernosa puede producir un pequeño hematoma local. Si toma anticoagulantes o antiagregantes, comuníqueselo a la consulta con antelación para valorar si es necesario algún ajuste.
Medicación para la disfunción eréctil. No tome inhibidores de la fosfodiesterasa (sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo, avanafilo) en las 24–48 horas previas a la exploración, salvo indicación expresa del urólogo.
Acompañante. Se puede acudir acompañado según sus propias preferencias.
Es posible que persista una erección parcial durante un tiempo variable tras la exploración. Si la erección no cede de forma espontánea en el plazo de 3–4 horas, debe seguir las instrucciones que se le hayan dado o acudir a urgencias, ya que el priapismo prolongado requiere tratamiento inmediato. Puede aparecer un pequeño hematoma en el punto de inyección que se resuelve espontáneamente en pocos días. Dolor leve o sensación de presión local son también normales durante las primeras horas.
¿La inyección duele mucho? La mayoría de los pacientes refieren una molestia leve y breve, similar a un pinchazo convencional. La aguja empleada es de calibre muy fino y la técnica está diseñada para minimizar el disconfort.
¿La erección obtenida es normal? La erección inducida farmacológicamente puede diferir en sensaciones subjetivas de la erección espontánea, pero desde el punto de vista vascular reproduce de forma fiable las condiciones necesarias para la exploración.
¿Tiene algún riesgo la inyección intracavernosa? La complicación más relevante es el priapismo, es decir, una erección que no cede. Por eso se emplean dosis bajas y se mantiene al paciente en observación durante la exploración. Se le facilitará información clara sobre cómo actuar si la erección no desaparece tras marcharse de la consulta.
¿Cuándo sabré el resultado? Los hallazgos se comentan al finalizar la exploración. El informe escrito estará disponible en el plazo habitual de la consulta.
Inyecciones intraplaca para la enfermedad de Peyronie
Tratamiento farmacológico específico para la fase aguda de la enfermedad de Peyronie mediante infiltración directa de ácido hialurónico de bajo peso molecular (Perovial®) en la placa de fibrosis, con el objetivo de frenar su progresión, reducir el dolor y mejorar la curvatura.
La enfermedad de Peyronie es una afección en la que se forma una placa de tejido fibroso en la túnica albugínea del pene, provocando curvatura, dolor durante la erección y, en muchos casos, dificultad para las relaciones sexuales. En su fase aguda —cuando la enfermedad está activa y la curvatura puede estar progresando— existe un tratamiento farmacológico específico y aprobado: Perovial®, un ácido hialurónico de bajo peso molecular diseñado para actuar directamente sobre la placa en esta fase de la enfermedad.
Perovial® es el único medicamento aprobado en España para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie en fase aguda. Su mecanismo de acción se basa en las propiedades antiinflamatorias y reguladoras del tejido conectivo del ácido hialurónico de bajo peso molecular, que actúa modulando el proceso fibrótico en la placa, reduciendo el dolor y contribuyendo a estabilizar o mejorar la curvatura.
Este tratamiento está indicado en pacientes con enfermedad de Peyronie en fase aguda, es decir, cuando la placa y la curvatura llevan menos de doce meses de evolución o cuando todavía existe dolor con la erección, lo que sugiere que el proceso inflamatorio sigue activo. El urólogo valorará en cada caso si el perfil del paciente y las características de la placa hacen aconsejable este tratamiento.
El protocolo consiste en un total de ocho inyecciones, administradas una por semana en consulta. Cada sesión dura aproximadamente 15 a 20 minutos.
En cada visita el urólogo localiza la placa mediante palpación y, si es necesario, con ayuda de ecografía, y administra la inyección de Perovial® directamente en su interior con una aguja de calibre fino. Previamente se aplica anestesia local tópica o infiltrativa para minimizar las molestias. Tras la inyección el paciente permanece unos minutos en observación antes de marcharse.
A lo largo del protocolo el urólogo evaluará periódicamente la respuesta al tratamiento mediante exploración y, si procede, mediante el estudio anatómico y vascular dinámico del pene.
Anticoagulantes y antiagregantes. Dado que el tratamiento consiste en inyecciones repetidas en el tejido peneano, existe riesgo de hematoma local. Si toma acenocumarol (Sintrom®), apixabán, rivaroxabán, dabigatrán, clopidogrel o ácido acetilsalicílico a dosis antiagregante, comuníqueselo a la consulta antes de iniciar el protocolo para valorar conjuntamente con su médico prescriptor si es necesario algún ajuste.
Actividad sexual. Se recomienda evitar las relaciones sexuales y la manipulación del pene en las 24–48 horas siguientes a cada inyección, para reducir el riesgo de hematoma y permitir una adecuada distribución del fármaco en la placa.
Medicación erectora. No es necesario suspender los inhibidores de la fosfodiesterasa (sildenafilo, tadalafilo y similares) salvo indicación expresa del urólogo.
Es habitual que aparezca dolor leve o sensación de presión en la zona de inyección durante las primeras horas. También es frecuente la aparición de un hematoma o equimosis local que se reabsorbe espontáneamente en una o dos semanas. En ocasiones puede notarse un aumento transitorio de la curvatura o de la induración de la zona durante las primeras semanas del protocolo, que tiende a mejorar a medida que avanza el tratamiento.
Consulte con su urólogo si aparece dolor intenso, deformidad brusca del pene, imposibilidad para la erección o cualquier otro cambio que le preocupe.
¿Cuándo se notan los resultados? La mejoría suele apreciarse de forma progresiva a lo largo del protocolo y en las semanas posteriores a su finalización. Los resultados definitivos se evalúan entre uno y tres meses después de completar las ocho sesiones.
¿El tratamiento elimina completamente la curvatura? El objetivo principal en la fase aguda es frenar la progresión de la enfermedad, reducir el dolor y estabilizar o mejorar la curvatura. Los resultados varían según las características de cada placa y de cada paciente.
¿Qué ocurre si el tratamiento no es suficiente? Si tras completar el protocolo la curvatura residual sigue siendo relevante o persiste la dificultad para las relaciones sexuales, existen opciones quirúrgicas que el urólogo valorará en función de cada caso.
¿Es dolorosa la inyección? Con la anestesia local previa la mayoría de los pacientes refieren una molestia leve y tolerable, que suele disminuir a partir de las primeras sesiones.
Cistoscopia diagnóstica
Exploración endoscópica de la vejiga y la uretra con cistoscopio flexible, sin necesidad de anestesia general ni ingreso hospitalario.
La cistoscopia es una exploración que permite visualizar el interior de la uretra y la vejiga mediante una cámara de pequeño calibre —el cistoscopio— introducida a través de la uretra. En nuestra consulta utilizamos exclusivamente el cistoscopio flexible, un instrumento de punta blanda que se adapta a la anatomía del paciente y resulta notablemente mejor tolerado que los instrumentos rígidos tradicionales.
La exploración se realiza en la propia consulta, sin ingreso y sin necesidad de anestesia general. En la mayoría de los casos el paciente puede incorporarse a su actividad habitual el mismo día.
La cistoscopia flexible está indicada en los siguientes casos: presencia de sangre en orina (hematuria), ya sea visible a simple vista o detectada en un análisis; síntomas urinarios persistentes como urgencia, frecuencia, escozor o dificultad para orinar sin causa clara; seguimiento periódico tras el tratamiento de un cáncer de vejiga previo; sospecha o control de un estrechamiento de la uretra (estenosis uretral); hallazgos en pruebas de imagen como ecografía o TC que requieren confirmación endoscópica; e infecciones urinarias de repetición para descartar causas estructurales subyacentes.
En primer lugar, se aplica un gel anestésico local en la uretra y se espera unos minutos a que haga efecto. A continuación, se introduce el cistoscopio flexible con suavidad a través de la uretra hasta alcanzar la vejiga, que se rellena con suero fisiológico estéril para distenderla y permitir una visión adecuada. El urólogo explora la pared vesical en su totalidad y, si lo considera necesario, toma fotografías. Finalmente se retira el instrumento y el paciente puede orinar y marcharse a los pocos minutos.
Anticoagulantes y antiagregantes. Si toma acenocumarol (Sintrom®), apixabán, rivaroxabán, dabigatrán, clopidogrel o ácido acetilsalicílico a dosis antiagregante, consulte con su médico prescriptor con antelación. En la cistoscopia diagnóstica flexible sin biopsias no es necesario suspenderlos; si se prevén biopsias, se le indicará la pauta de suspensión de forma individualizada.
Profilaxis antibiótica. Aunque no se requiere antibiótico previo a la exploración, su médico le confirmará si lo precisa.
Infección urinaria activa. Si en los días previos nota escozor al orinar, orina turbia o tiene fiebre, póngase en contacto con la consulta: puede ser necesario reprogramar la exploración y tratar la infección primero.
El día de la exploración no es necesario estar en ayunas. Se recomienda acudir con la vejiga moderadamente llena y haber realizado una higiene genital habitual.
Anticoagulantes y antiagregantes. Si toma acenocumarol (Sintrom®), apixabán, rivaroxabán, dabigatrán, clopidogrel o ácido acetilsalicílico a dosis antiagregante, consulte con su médico prescriptor con antelación. En la cistoscopia diagnóstica flexible sin biopsias no es necesario suspenderlos; si se prevén biopsias, se le indicará la pauta de suspensión de forma individualizada.
Profilaxis antibiótica. Aunque no se requiere antibiótico previo a la exploración, su médico le confirmará si lo precisa.
Infección urinaria activa. Si en los días previos nota escozor al orinar, orina turbia o tiene fiebre, póngase en contacto con la consulta: puede ser necesario reprogramar la exploración y tratar la infección primero.
El día de la exploración no es necesario estar en ayunas. Se recomienda acudir con la vejiga moderadamente llena y haber realizado una higiene genital habitual.
¿Duele la cistoscopia flexible? La mayoría de los pacientes la describen como una leve molestia o sensación de presión. El gel anestésico local reduce de forma significativa el disconfort. La flexibilidad del instrumento lo hace notablemente mejor tolerado que el cistoscopio rígido.
¿Cuánto tiempo dura? La exploración en sí dura entre 5 y 10 minutos. Contando la preparación y el tiempo en consulta, el paciente suele tardar menos de 30 minutos en total.
¿Puedo conducir después? Sí. Al no emplearse sedación ni anestesia general, no existe ninguna restricción para conducir.
¿Cuándo sabré el resultado? Los hallazgos visuales se comentan al finalizar la exploración y se entrega el informe de modo inmediato.
Compañias Aseguradoras
Trabajamos con las principales compañías aseguradoras médicas y pacientes privados.
Algunos tratamientos y especialistas pueden estar sujetos a cobertura según la aseguradora concertada.


















