CIRUGÍA UROLÓGICA

CIRUGÍAS CON LÁSER

La cirugía con Láser CO2 es un tratamiento eficaz (resultados entre el 95 y el 98% de los casos), cómodo, rápido y con indudables ventajas estéticas.

Es una cirugía de mínima invasión y de carácter ambulatorio, con anestesia local y excelente tolerancia.

Se utiliza el Láser CO2 porque se puede regular la profundidad con gran precisión. Su energía no ocasiona daños a distancia ni a tejidos vecinos (quemaduras no visibles) y con mínimos efectos secundarios, a diferencia del electrocauterio convencional.

Cirugías con Láser:

TRATAMIENTO ENDOSCÓPICO DE LA LITIASIS URINARIA (Láser de Holmio)

El tratamiento de los cálculos urinarios comprende un amplio abanico de opciones, que van desde la litotricia por ondas de choque a otras técnicas como la nefrolitotomía percutánea y las técnicas endourológicas con ureterorrenoscopia, que emplean fuentes de energía diversa para la fragmentación de la litiasis.

La utilización del láser Holmium-YAG para el tratamiento de litiasis pieloureterales ha demostrado ser un procedimiento eficaz.

Este láser es útil en el tratamiento de todo tipo de litiasis, independientemente del tipo de su composición. Otra de las características del Holmium- YAG es que la retropulsión de los fragmentos litiásicos es inferior a la de los otros sistemas de fragmentación. Por ello, las posibles complicaciones por la migración de los fragmentos se ven reducidas.

Ventajas:

  • La penetración en los tejidos es menor a la de otros tipos de láser, siendo inferior a 0,5 milímetros desde la superficie de aplicación, con lo que la probabilidad de perforaciones ureterales o de cualquier otra complicación que afecte a la vía urinaria es menor.
  • El Holmium- YAG es una fuente energética segura, siendo el riesgo de complicaciones bajo.
  • La utilizamos de modo rutinario añadiéndola a otras fuentes de fragmentación disponibles, como la energía electrocinética o al tradicional procedimiento con medios mecánicos, que en algunos casos también son muy útiles y permiten realizar el procedimiento con rapidez y eficacia.

HIPERTROFIA BENÍGNA DE PRÓSTATA (Green Light o Láser Diodo)

Los pacientes con síntomas urinarios que interfieren con su calidad de vida o con complicaciones derivadas de la hiperplasia benigna de próstata  (retención urinaria aguda que precisa sondaje, sangrado de origen prostático, infecciones urinarias de repetición, etc) son candidatos a cirugía.

Los tratamiento son:

  • La prostatectomía abierta,  para próstatas de gran tamaño, que extirpa el tejido hiperplásico (mediante una incisión en el abdomen similar a una cesárea).
  • Y la resección transuretral de próstata (RTU), que reseca este tejido introduciendo un instrumento por la uretra, el resectoscopio, que dispone de una canal de trabajo para utilizar un electrobisturí bipolar, que posibilita las acciones de corte (resección del tejido) y hemostasia (coagular los vasos sanguíneos para impedir un sangrado).

Ambas son técnicas excelentes en buenas manos; en el equipo tenemos una vasta experiencia con ambas y los resultados son excelentes, si bien la permanencia de sonda en la técnica abierta es de 5-6 días y en la endoscópica es de 1 a 3, dependiendo de las características del caso.

La tecnología láser (verde o diodo) en el adenoma de próstata permite la vaporización del tejido hiperplásico (es decir, su eliminación) con un sangrado mínimo.

Típicamente los pacientes ingresan el día de la intervención, que se realiza con anestesia raquídea y pueden irse de alta al día siguiente. Es una técnica muy eficaz, cómoda para el paciente y segura.

Está especialmente indicada en pacientes  que requieren tratamiento anticoagulante o antiagregante.

El Dr. Clemente Ramos posee la mayor experiencia publicada en España en el láser de diodo en esta patología y como experto internacional ha participado en numerosos foros y cirugías en directo.

LESIONES DEL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (Láser CO2)

El Láser CO2 es un tratamiento eficaz, cómodo, rápido y con ventajas estéticas en las verrugas genitales producidas por el virus papiloma humano (VPH).

¿Cuándo se puede hacer la cirugía con láser?

  • En los tratamientos tópicos, ya en líquido o en crema no han resultado eficaces o han producido efectos secundarios locales que han obligado a suspenderlos.
  • Cuando las verrugas son muy numerosas u ocupan una gran superficie.
  • Con las verrugas que deben tratarse durante el embarazo, pues se trata de un método seguro en esta condición.

Ventajas:

  • Rapidez (se tratan 5-10 minutos, incluyendo la pauta de anestesia local).
  • Procedimiento con nula o mínimas molestias locales. El paciente no precisa de reposo para su actividad cotidiana, lo que garantiza la máxima discreción acerca del tratamiento.
  • Efecto inmediato sobre las lesiones (los tratamientos locales con líquido, crema o crioterapia conllevan requerimiento de tiempo para ser efectivos).
  • Durante el tratamiento con láser no se daña el tejido adyacente y profundo.

Riesgos

  • Dolor, hinchazón (no es habitual que sea significativo, y si fuera el caso, es transitorio).
  • Formación de tejido cicatricial (dado que el láser tiene una penetración limitada, es muy poco habitual). Debemos tener en cuenta que este láser se utiliza en resurfacing facial, con lo cual podemos inferir que con los parámetros habituales, esa circunstancia es excepcional.

Tratar las verrugas genitales no garantiza curar una infección por el virus del papiloma humano (VPH).

El virus puede permanecer en el organismo en un estado inactivo después de haberse eliminado las verrugas. Una persona tratada por verrugas genitales todavía puede contagiar la infección, con lo cual las medidas preventivas y un seguimiento son recomendables.

Generalmente, la recurrencia se debe a la utilización de un tratamiento con un bajo índice de éxito, a carecer de la experiencia en el uso del láser CO2 o a que el sistema inmunológico del paciente no es lo suficientemente efectivo para eliminar la infección viral.

  1. Bonnez W (2015). Papillomaviruses. In JE Bennett et al., eds., Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases, 8th ed., vol. 2, pp. 1794–1806. Philadelphia: Saunders.

El virus del papiloma humano genital (VPH) es un virus muy común en hombres y mujeres, de hecho se estima que la infección afecta entre un 20 a un 30% de las mujeres, dependiendo del grupo de edad que se considere. Se transmite por contacto genital, más a menudo por relaciones sexuales vaginales y anales. Actualmente es la infección de transmisión sexual más frecuente.

Existen más de 150  tipos de VPH genital. En muchos casos el VPH desaparece por sí solo sin causar ningún problema de salud, debido a  que el sistema inmunitario se defiende en forma natural de una infección por VPH.

Algunos tipos de VPH pueden causar verrugas genitales. Otros tipos de VPH (llamados “de alto riesgo”) pueden producir cambios en las células del cuello uterino de la mujer, lo que con el tiempo podría derivar en un cáncer de cuello uterino, y en también en varón pueden asociarse a cáncer de pene o anal. Los tipos de VPH que pueden causar verrugas genitales son distintos a los que pueden causar cáncer.

La prueba de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) permite detectar los tipos del VPH, sobre todo los que pueden estar relacionados con el cáncer de cuello uterino. En el varón se puede utilizar esta prueba para decidir la necesidad del tratamiento, sobre todo en contexto de parejas con lesión premaligna en cérvix uterino.

Un resultado positivo en la prueba del VPH del cérvix uterino no significa la mujer tiene o que va a tener cáncer de cuello uterino. Pero podría significar que tiene más probabilidades de que sus células cambien, lo que con el tiempo podría derivar en un cáncer de cuello uterino.

Tener VPH no afectará el embarazo ni dificultará su capacidad de embarazarse salvo tratamientos que alteren la competencia del cérvix uterino. Los médicos pueden tratar los cambios en las células causados por el VPH, pero no el propio virus del VPH.

El VPH es muy común en hombres y mujeres. La mayoría de los adultos sexualmente activos contraerán el VPH en algún momento.

El tipo de VPH de alto riesgo que se encontró en la prueba del VPH en la mujer puede causar cáncer de cuello uterino pero no causa verrugas genitales; de ahí la importancia de que se someta regularmente a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino.

Las parejas que han estado juntas por un tiempo suelen transmitirse el VPH. Esto significa que lo más probable es que su pareja ya tiene el VPH, aún cuando no presente signos o síntomas.

Tener VPH no significa que su pareja esté teniendo una relación sexual con otra persona. No disponemos de medios para saber con certeza cuándo se contrajo  el VPH; una persona puede tener el VPH durante muchos años antes de que se le detecte.

Los preservativos pueden reducir las probabilidades de transmitir el VPH, si se usan todo el tiempo y en la forma correcta. Los preservativos también pueden reducir las probabilidades de contraer otros tipos de VPH o de desarrollar enfermedades relacionadas con el VPH (verrugas genitales y cáncer de cuello uterino).

Pero el VPH puede infectar las áreas que no cubre el preservativo, por lo tanto los preservativos no protegen totalmente contra el VPH.

Volver a CIRUGÍA UROLÓGICA